La madera posee particularidades excepcionales al momento de diseñar. Hace varios siglos no existían formas avanzadas para la fabricación de elementos de construcción, pero los japoneses descubrieron una solución; quemar la madera antes de instalarla.

Shou Sugi Ban, es el nombre de una técnica innovadora para la construcción que se basa en el tratamiento de madera.

Esta técnica se compone de tres pasos:

1. Se unen tres tablas largas. Se inicia la combustión para que se queme la madera en el interior de un triángulo resistente al fuego.

2. Pasados entre 7 y 10 minutos o cuando la madera ha sido carbonizada en 3-4mm de espesor se separan las tablas y se frena la combustión con agua, dejándola enfriar.

3. Se cepilla y lija la cara carbonizada y se aplican productos naturales como aceites que la protejan.

IMPORTANTE: Recuerde que el proceso de carbonización debe ser realizado por empresas o especialistas capacitados en el desarrollo de la técnica.

Beneficios de la Madera Carbonizada

Esta novedosa técnica ha vuelto a utilizarse en los últimos años ya que ofrece belleza, protección y numerosos beneficios como:

  • Reducción de costes; supone menos gastos no sólo en el valor de los productos para tratarla sino también en la labor de aplicación
  • Acelera los tiempos de construcción, ya que la madera no necesita ser tratada o pintada después de su instalación.
  • La capa de carbón protege la madera de los rayos UV y la intemperie. Esto significa que la madera no sufre ni varía su aspecto y puede durar más de 80-100 años sin mantenimiento. Esto supone una garantía de durabilidad de la estética y la integridad estructural además de ahorro en gastos de mantenimiento.
  • La capa de carbón hace a la madera resistente frente a insectos y plagas.